La bitácora de la marmota

Pretendiendo un mundo mejor

Papelucho VS Los Adultos

El alter ego de Marcela Paz desnuda lo absurdo y gris del desencanto y el término de la infancia como un paso hacia la culpa y una normativa excesiva.

Papelucho es el icono de la literatura infantil chilena. Este niño flaco con el pelo parado, hiperqkinético, sensible e ingenioso, es dolor de cabeza para sus papás, para su nana, para sus profesores, y también arremete, de manera soterrada, contra el universo adulto que cierra filas en la racionalidad y por momentos olvida la infancia llena de fantasías y sensaciones mágicas.

                “Papelucho” aparece en 1947 y su ingenuidad y simpleza lo hacen ser un personaje querible desde el primer momento. Nos provoca la empatía que tenemos con el pícaro. El cabro chico malo, con sus eternos ocho años, la edad ideal para hacer travesuras e intervenir el mundo que lo rodea gracias al simple gesto de escribir un diario, un universo interior que se entrega de manera clara, íntima, entretenida.

                Autores como Charles Dickens y Mark Twain también realizaron demoledoras críticas y sátiras a una sociedad donde la infancia era vilmente menospreciada en cualquier orden. Personajes como Tom Sawyer y Huckelberry Finn son héroes solitarios que luchan por una reivindicación familiar, escolar y social en pos de sobrevivir al inflexible mundo adulto.

                Aparece el tema de sufrir siempre la represión de un algún mayor que, con las mejores intenciones del mundo, inútilmente tratará de llevar al niño problema por el buen camino, dictando medidas incomprensibles y reprimiendo física o verbalmente. Para la felicidad de todos, Papelucho no está dispuesto a seguir por la vía indicada y es entonces, ante lo disparatado y original de determinadas situaciones, que surgen el absurdo y la mirada opositora ante lo impuesto.

                Lejos de la maldad, tenemos a un Papelucho de pensamiento puro, sin eufemismos ni dobleces, aunque a veces es demasiado cool y universal para ser un niño preadolescente: “¡Pobre marciano metido en una cocina desconocida! Suave, blando, onduloso, casi sin cuerpo –tal vez de puros puntos de luz- entre nosotros los hombres duros, hediondos, que comen y transpiran, que pisan, que trabajan, que hacen casas con techos y murallas y cocinas calientes” (“Papelucho y el marciano”, 1968).

                O bien, emite reflexiones más febriles y metafóricas. “Yo era un cerro de la cordillera, un cerro grande y pesado completamente inmóvil, de esos que esconden el sol y todo: Y llegaron unos mineros y descubrieron que yo tenía uranio y oro y empezaron a sacármelo de mi” (“Papelucho en la clínica”, 1958).

                “Papelucho” (1947) es el comienzo de la saga, que presenta inmediatamente las travesuras y experimentos fallidos. Aparecen los clásicos ídem e ipso facto y los neologismos típicos. En “Papelucho casi huérfano” (1951), su protagonista está de vacaciones en el campo, mientras sus padres están en Estados Unidos. Entre comillas se describe el sueño del niño salvaje que, al quedar huérfano, queda libre del yugo de los padres que son opresores en un mundo lleno de reglas y estructuras que lo sofocan. En “Papelucho Historiador” (1954), se reinventa la historia de Chile y se consagra el poder imaginativo del niño, que completa a voluntad los distintos episodios, generando disparatadas versiones historiográficas.

                También destacan “Papelucho detective” (1957), “Papelucho perdido” (1960), “Mi hermana Ji, por Papelucho” (1964), “Papelucho Misionero” (1966), “Mi hermano hippie, por Papelucho” (1971), “Papelucho en vacaciones” (1971) y “¿Soy dix-leso?, por Papelucho” (1974).

 

Junio 5, 2008 - Publicado por osciolandia | Literatura | | 2 comentarios

2 comentarios »

  1. wuaw…es genial tu manera de describir a pepalucho..mi idoloo :D ,

    me gusta tu estilo.. my favorite is papelucho en la clinica
    también vi la pelicula “papelucho y el marciano” la esperé demasiao xd

    que ti bn

    saluos existo y suerte en toodo

    besos

    bárbara

    comentario por barbara | Junio 5, 2008

  2. ¡Amo a Papelucho! ¡Hipo flatus! :P

    comentario por María Pastora Sandoval | Junio 5, 2008


Deja un comentario